¿TE CONSIDERAS UNA PERSONA ASERTIVA?

Un artículo de Lourdes del Pozo para ColumnaZero.
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Una habilidad social que nos ayuda tanto a nivel laboral como personal. Si alguna vez has tenido duda de si eres o no eres asertivo y cómo puedes utilizar esta habilidad o competencia a tu favor, aquí te dejemos algunas claves para que lo consigas.

¿Qué es la asertividad?

El concepto en sí ha tenido mucha controversia desde el principio de su expansión a principios de los años setenta. Se propuso desde el cambio de término de asertividad a libertad emocional por Lazarus (1971); hasta barajar otros términos sustitutorios como competencia conductual o competencia social a mediados de los setenta. Actualmente el término de habilidad social se va imponiendo como término más idóneo en Estados Unidos e igualmente en España con Caballo (1993).

¿Cómo se define la asertividad?

La palabra asertivo, de aserto, proviene del latín assertus y quiere decir ‘afirmación de la certeza de una cosa’.  En la RAE (Real Academia Española) no aparece el término, aunque sí el adjetivo asertivo como sinónimo de afirmativo.

Si nos remontamos a los orígenes del término, el concepto de asertividad tiene sus raíces en la terapia de conducta de Andrew Salter (1949), Joseph Wolpe (1958) y Arnold Lazarus (1966). Salter se inclina a definirla como un rasgo de la personalidad, no como hábito que puedas desarrollar. Mientras que Wolpe y Lazarus abogan por la capacidad de expresar los derechos y sentimientos personales.

En Feel Unique Coaching nos sentimos más identificados con la definición de Wolpe y Lazarus y con definiciones que se han  realizado posteriormente, como la que nos facilitan Eva Bach y Anna Forés, en su libro: “La asertividad para gente extraordinaria“ (2008): La asertividad es la capacidad de expresar abiertamente y de un modo oportuno todo aquello que es de vital importancia para conocernos, acercarnos y entendernos mejor unos a otros “.

La asertividad es una estrategia comunicativa que se ubica en el medio de dos conductas que resultan opuestas y que son la pasividad, donde la persona no muestra los sentimientos y la agresividad donde la persona en cuestión se muestra siempre a la defensiva.

¿TE CONSIDERAS UNA PERSONA ASERTIVA?

¿Cómo la utilizamos y cómo nos ayudan en nuestro día a día?

Si eres asertivo lo que buscas es comunicar tus pensamientos e intenciones y defender tus intereses, te comportas con libertad a la hora de expresarte y manifestar lo que piensas, tienes la capacidad de comunicarte de una forma clara y sincera, mantienes una buena actitud para conseguir tus objetivos, comprendes y aceptas tus limitaciones, respetas a los demás como te respetas a ti mismo, no permites que otros te manipulen, entre otras.

Si por el contrario actúas de una manera no asertiva es porque crees que no eres capaz de expresar tus opiniones y sentimientos con total libertad e igualdad ante el resto. Para llegar a ser asertivo hay que crear un hábito, puedes empezar ensayando con situaciones que ya hayas vivido y piensa cómo podrías haber enfrentado esa misma situación de una forma más asertiva. Esas conductas que irás aprendiendo a identificar, automatízalas y aplícalas cada vez que te encuentres en una situación similar, para ello tendrás que ser consciente en qué situaciones te encuentras para poder reaccionar de una forma asertiva, así empezarás a respetarte y alcanzarás un equilibrio emocional interno. Como decía R. Lazarus:

Mucha gente necesita aprender sus derechos personales, como expresar pensamientos, emociones y creencias de forma directa, honesta y apropiada sin violar los derechos de cualquier otra persona“. La esencia de la conducta asertiva puede ser reducida a cuatro patrones específicos: (1) la capacidad de decir “no”, (2) la capacidad de pedir favores y hacer requerimientos, (3) la capacidad de expresar sentimientos positivos y negativos, y (4) la capacidad de iniciar, continuar y terminar conversaciones

Si aplicáramos estos cuatro patrones específicos de R. Lazarus, ser asertivo se convertiría en una tarea más fácil, en el trabajo y en nuestra vida en general, seríamos capaces de vivir sin tanta ansiedad por complacer a todo el mundo que se encuentra a nuestro alrededor. Son muchas las veces que actuamos de una forma pasiva, más que asertiva, ya que dejamos que los demás sean la prioridad y no nosotros mismos, será en estas ocasiones cuando nuestra autoestima se vea dañada. Como dice P. Jakubowski:

“Si sacrificamos nuestros derechos con frecuencia, estamos enseñando a los demás a aprovecharse de nosotros“.

¿Para qué sirve la asertividad?

La asertividad nos sirve para:

  • Respetarnos y respetar a los demás. El respeto es la base de la asertividad.
  • Permite resolver mejor los conflictos y tiene como objetivo conseguir lo que una persona considere mejor para ella y más justo para los demás.
  • Obliga a la persona a ser responsable de su conducta y además tiene consecuencias favorables para las dos partes que estén en conflicto.
  • La asertividad nos sirve para defendernos de ataques injustos, para ello utilizaremos las siguientes técnicas:

Disco rayado: Se trata de repetir tu punto de vista, tu afirmación, tu postura, con tranquilidad, sin dejarte manipular por aspectos irrelevantes, excusas o la agresividad de tu interlocutor.

Centrar el tema: En las discusiones es fácil dejarse llevar y saltar de un tema a otro constantemente sin solucionar ninguno, o que la otra persona evite hablar sobre un tema sacando a relucir otras cuestiones. En estos casos es conveniente centrar el tema para focalizar la atención sobre un solo problema e intentar alcanzar una solución viable.

Acuerdo asertivo: Cuando alguien te critica por algo, dejando de lado el comportamiento que ha causado el malestar, puedes acoger esa crítica, pero recuerda que es tu conducta la criticable y no tú.

Banco de niebla: Se trata de mostrar acuerdo, pero no realizar lo que se está pidiendo. Al mantenerse firme en su conducta, hará que el otro abandone su demanda. Mediante esta técnica hace ver que escucha a la persona que le está hablando, pero que no está dispuesto a acceder a su demanda.

¿TE CONSIDERAS UNA PERSONA ASERTIVA?

¿Qué no es asertividad?

La asertividad es una conducta, no un conjunto de frases que aprendemos y podemos utilizar en momentos delicados. Tampoco tenemos que interpretar la asertividad como una habilidad con la que vayamos a conseguir todo aquello que nos hayamos propuesto, y sobre todo, ser asertivos no nos posiciona en un escalafón superior con respecto a nuestro interlocutor.

La asertividad no es perfección, ni nos lleva a la perfección, la persona asertiva no se comporta de una manera agresiva, es coherente con sus decisiones, acepta que se ha equivocado sin sentirse culpable y es capaz de pedir feedback sobre su propia conducta. Es una persona que no se justifica a la hora de querer lo que quiere y está dispuesto a tratar diferencias de intereses o conflictos con otras personas.

Tras la lectura de este artículo…¿Sabes distinguir entre las conductas asertivas y no asertivas?¿Crees que la conducta asertiva es la más adecuada para mejorar tus relaciones interpersonales? ¿Cómo puedes mejorar cada día la práctica de un comportamiento asertivo para que se convierta en hábito?

Si tienes alguna duda o estás buscando un cambio a través de un proceso de coaching, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

¡Hasta la próxima!

Lourdes Pozo (@LPMontano

Coach ejecutiva y personal en Feel Unique Coaching (Feel Unique Coaching)

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