RESTAURANTE BOCANEGRA: LA VIDA PIRATA, LA VIDA MEJOR

Una reseña de David Domínguez para ColumnaZero.
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Una reseña de David Domínguez para ColumnaZero.

Utilizando el inicio de la popular canción con la que hemos decidido titular esta reseña queremos presentaros Bocanegra (c/ Marqués de Cubas, 2), una de las propuestas más sugerentes que te puedes encontrar en el centro de la capital compuesta por un restaurante de corte canalla con una cocina mediterránea con toques internacionales y, en el jardín exterior, una terraza climatizada con carta propia para una velada más informal.

En una ubicación inmejorable, a menos de 100 metros de la confluencia de las calles Gran Vía y Alcalá, en el emblemático Palacio del Marqués de Casa Riera, se erige este espacio al cual se también se accede desde la terraza que ocupó en su día Casa Corona y que está llamado a convertirse en uno de los place to be en los que ver y ser visto este verano (y el resto del año).

Como si se tratase de un oasis en medio del desierto, Bocanegra nos transporta del mundanal ruido y las prisas que caracterizan a esta céntrica y concurrida zona de Madrid a un espacio refrescante e irreverente.

En el interior del palacio encontramos un restaurante que hace honor a su nombre tanto por las originales y desenfadadas presentaciones de los platos como por las interesantes elaboraciones, pensada especialmente para compartir. Este espacio nos recibe con tonalidades azules turquesas y verdes presentes en paredes, en bancos corridos, en mesas con azulejos incrustados y en los detalles de su vajilla. Una frondosa vegetación, inspirada en la flora marina, cuelga del techo y viste las paredes. Llama la atención dos impresionantes grafitis del pirata que dan la bienvenida en las escaleras de acceso al restaurante, así como otros con el rostro de algunas reconocibles mujeres en el fondo de la sala. Adicionalmente, nos encontramos con una interesante zona de barra con mesas altas unidas por arcos de metal y espejos que crean un espacio diferente dentro del propio restaurante.

En cuanto a lo estrictamente gastronómico nos hemos encontrado con una carta que arriesga y acierta presentando una reinterpretación de algunos de los mejores platos de nuestra gastronomía. Entre los entrantes no podemos dejar de destacar está la tortilla de Betanzos con trufa y boletus, las croquetas caseras de rabo de toro con reducción de su caldo, el guacamole en mortero con nachos o el tartar de tomate con helado de mostaza. En el apartado de principales, Bocanegra se distingue de otros espacios de moda de la capital en los que claramente el nivel baja en este capítulo y es que no podéis dejar de probar los lomitos de presa ibérica a baja temperatura con parmentier y setas bordalesas, el timbal de rabo de toro sobre patatas chafadas y huevo poche trufado, el arroz de ibéricos boletus y ajos tiernos o el tiradito de atún. El catálogo de postres no se queda atrás destacando el potente volcán de dulce de leche con helado de frambuesa, la tarta de queso al horno o el coulant de chocolate belga con naranja.

En sus jardines exteriores, la terraza climatizada Bocanegra, que también cuenta con zona de mesas al aire libre, ofrece una carta diferente de corte más informal con propuestas como el poke de atún, las berenjenas en tempura con miel de caña, el trío de hummus con sus crudites y regañás y los nachos con su exclusivo guacamole al estilo Bocanegra. Para continuar, mención a parte para el exquisito trío de tacos estilo Bocanegra, el Corsario Bocanegra Burger o el  sándwich de roast beef con queso de cabra. Los postres de la terraza tampoco se quedan atrás con una cheesecake de nutella casera al nivel de las expectativas de los más golosos.

Al margen de este listado de apetecible recomendaciones os queremos animar a acompañarlas con algunas de propuestas de la carta de cócteles desde los clásicos mojitos, cosmopolitan o margaritas hasta el exclusivo cóctel Bocanegra de creación propia.

Un mismo espacio, dos propuestas y una misma conclusión: la vida pirata, la vida mejor.

David Domínguez

@columnazero

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