RAÚL PARDO GEIJO, EL ABOGADO MURCIANO DE LOS CASOS IMPOSIBLES

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El abogado penalista de Murcia, Raúl Pardo-Geijo Ruiz, no para de acumular premios, galardones y nombramientos de honor, siendo el último a nivel internacional.

Sin duda, de entre los mejores abogados penalistas de España (en Murcia es el “abogado de moda”, relatan algunas fuentes) muchos de sus colegas de profesión y otros tantos profesionales de la materia judicial lo consideran dentro del “top ten” del panorama penal nacional, acaba de ser recientemente premiado por su reputada labor como abogado penalista por la célebre y más que respetado revista estadounidense e internacional “Best Lawyers” (2019) que es considerada la más antigua, prestigiosa y respetada en la profesión jurídica. Este nombramiento tiene la peculiaridad de que no procede de un jurado profesional, como ocurre con otros premios ganados por Pardo-Geijo, sino que ha sido en virtud de la votación de sus propios compañeros de profesión, algunos internacionales y otros tantos, los más, del ámbito nacional.

Con una trayectoria marcada, desde hace años, por una media de tres premios anuales otorgados por prestigiosas instituciones, el abogado Raúl Pardo Geijo no ha dejado de aumentar día a día su caché profesional como abogado penalista no sólo por la contundencia en el desempeño de sus actuaciones judiciales sino sobre todo, y lo que es verdaderamente importante, por los innumerables éxitos profesionales obtenidos en los juzgados y Audiencias de toda España.

Es difícil que no esté presente en los asuntos jurídicos más complejos del País (entre otros tantos de reciente actualidad, se pueden citar Gurtel, Ninette, Malaya, en otra de sus fases, Tosca, Púnica, Pokémon…) pero igualmente difícil es saber en aquellos en los que está inmerso pues, dado su hermetismo, sólo se descubre su presencia en un asunto cuando aparece ante los juzgados con su afamado cliente. El último caso de éxito, de hace apenas un mes, fue la absolución de una senadora del Partido Popular que, enfrentándose a múltiples delitos de corrupción en la famosa “Operación Púnica” y habiendo requerido su dimisión por otro Partido para la aprobación de los Presupuestos Generales, ha quedado libre de toda mácula. Las noticias de los medios nacionales corrían como la pólvora y su condena, en virtud de todo lo afirmado por la UCO, era prácticamente segura. Raúl Pardo Geijo se enfrentó, a través de los medios, de forma contudente contra la propia UCO señalando, de forma literal, “no hay delitos, diga lo que diga la UCO”. El caso es que mientras ella está absuelta (sobreseída), el resto de compañeros investigados siguen su curso ante la Audiencia Nacional por idénticos delitos. Pero no queda ahí la cosa, ya tuvo un enfrentamiento directo con otro de los magistrados, ya retirado, del proceso “Novo Cartago”, al defender a la misma cliente que se hallaba imputada por otro catálogo de delitos, que finalmente refrendó el Tribunal Supremo decretando su sobreseimiento (absolución libre).

Imagen: Juan Manuel Prats

Ciudadanos de toda España acuden a su Despacho, convirtiéndose sus expedientes, dado el volumen de información confidencial que maneja a nivel político nacional, en una auténtica enciclopedia de la corrupción que asola España. Eso sí, como hasta ahora sus clientes han sido “agraciados” por la justicia, tendremos que asumir la graciosa frase que, en ocasione,  ha pronunciado ante los periodistas en tono humorístico cuando le ha sido preguntada sobre la culpabilidad de algún cliente ante la puerta de los Juzgados, cual es “yo sólo defiendo a inocentes”.

Hasta los jueces que actualmente instruyen algunos de sus asuntos han afirmado su “exquisita capacidad procesal” así como la “precisión de sus interrogatorios”, eso sí, más de uno ha afirmado que, ante lo que considera injusto, es un auténtico “felino”, como bien podría sugerirnos su apellido. Por tal razón, no es de extrañar que sea llamado, por muchos, el “abogado de los imposibles” pues, ciertamente, ha logrado absoluciones que ninguna persona lógica esperaría, como nos recuerda el reciente caso Visser en donde su cliente que, según el contenido del Sumario, había llevado al lugar a los asesinos, les había dado sosa caustica e incluso una motosierra (las víctimas había aparecido enterradas y descuartizadas), salió sobreseído, esto es, absuelto antes del juicio.

La salida a la palestra de este especialista en Derecho Penal, ya vino con prácticamente su primer caso (absolución de un importantísimo alijo de drogas incautado en el municipio de Lorca, Murcia) pues resulta que, como sostienen varios de sus compañeros, la magnitud de clientes que tenía su bufete jurídico cuando Raúl se incorporó impedía que pudiera asumir cualquier caso pequeño. Su padre, José Pardo, también abogado penalista desde hace más de 40 años (y con el que en ocasiones le hemos visto trabajar de forma conjunta) ya había creado el considerado mejor despacho de la Región de Murcia y, claro, Raúl Pardo tenía dos opciones: o no empezar o hacerlo “a lo grande” ¡y vaya si lo hizo!. Decidió elegir la segunda y, a día de hoy, el aval de su trayectoria (reconocida por multitud de galardones y aseverada tanto por sus numerosas publicaciones científicas como por la efectividad de sus actuaciones penales) le ha convertido en el abogado penalista que todo cliente “culpable” –y por qué no, inocente– quisiera tener.

Equipo ColumnaZero

@columnazero

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