MITOS CAÍDOS DEL DEPORTE MUNDIAL

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Un artículo de Antonio Álvarez Lovillo para ColumnaZero.
Un artículo de Antonio Álvarez Lovillo para ColumnaZero.

Todo indica que Asafa Powell, el que fuera récordman del mundo hasta 2008, consumió sustancias dopantes en los campeonatos nacionales jamaicanos 2013, aunque culpa a su médico de habérselas suministrado sin él saberlo. El supuesto doping del atleta, considerado hasta la llegada de Bolt como uno de los mejores velocistas de todos los tiempos, ha llevado a la caída de otro mito del deporte. Quizás no llegue al nivel de Lance Armstrong, José Canseco o Ben Johnson, pero lo que está claro es que todos ellos marcaron una época sumidos en la trampa y el engaño. Repasamos, en ColumnaZero, los mitos caídos del deporte mundial.

Correr los cien metros por debajo de la barrera de los diez segundos no es algo que puedan decir muchos atletas. Un total de 79 personas lo han logrado en la historia del atletismo, eso sí, con una media de 9,99 segundos. Cuando Powell batió en 2005 por una centésima el récord de Montgomery con un registro de 9,79 segundos, la gente pensó que estaba ante el nuevo rey de la velocidad. Lo cierto es que Powell no ha ganado una medalla olímpica, pero sí tiene el honor de haber rebajado otra vez su tiempo, y por consiguiente, de haber conseguido otro récord: 9,74 segundos en 2008. Quizá este fue el punto álgido de su carrera.

El que fuera designado atleta del año en 2006 vio cómo surgió Usain Bolt y nadie hablaba de él. Por una razón u otra, Powell dio positivo el año pasado en los campeonatos nacionales de Jamaica, si bien acusa a su médico de haberle suministrado las sustancias dopantes sin su consentimiento. Y la polémica está servida porque le trató Hans-Wilhelm Muller-Wohlfarhrt, el llamado “doctor milagro” en Alemania por las rápidas recuperaciones que conseguía con sus pacientes. Trató a estrellas de talla mundial del fútbol y actualmente es el médico del Bayern Múnich.

MITOS CAÍDOS DEL DEPORTE MUNDIAL

Pero el caso de Powell no es el único. Los hay peores y también dentro del atletismo. Cómo olvidar a Ben Johnson, uno de los mayores mitos caídos de la historia. Johnson, de origen jamaicano pero de nacionalidad canadiense, compitió en su carrera con el llamado hijo del viento: Carl Lewis. Ambos protagonizaron durante años unas competiciones inolvidables, con victorias para ambos lados. Los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988 fueron sin ninguna duda el culmen de ese enfrentamiento. Previamente, Johnson había sido acusado de dopaje por Lewis tras ganar el campeonato del mundo. En esa carrera, Johnson derrotó a Lewis. Tres días después, se dio a conocer que en la orina del ganador había restos de estanozolol (una sustancia prohibida).

Las reacciones no tardaron en llegar. En su país, Canadá, el ministro de deportes le sancionó a perpetuidad. Su mánager, Larry Heidebrecht, cifró las pérdidas de contratos hasta en 15 millones de dólares. Los medios de comunicación publicaron durante esa semana la noticia en portada con titulares cómo: “¿Por qué Ben?”  Más tarde, él mismo admitiría el uso de las sustancias dopantes, no solo en Seúl, sino también en otras pruebas como en el campeonato del mundo de 1987. Volvió dos veces a la competición: una en 1993 tras cumplir la sanción de dos años y otra en 1999. El final de ambas es el mismo: dopaje.

Pero si hay que hablar de un deportista que ha roto todos los mitos ese es Lance Armstrong. Algunos medios lo han calificado como el gran fraude de la historia del deporte por encima de todos los demás. El siete veces campeón del Tour de Francia, declaró el año pasado que él y su equipo al completo, el US Postal (posteriormente Discovery Channel) realizaban el dopaje sistemático como práctica habitual. Lo peor de todo es que Armstrong nunca dio positivo en un control. Y todo hubiera seguido igual si uno de sus compañeros por aquel entonces, Floyd Landis, en un acto de venganza por no ayudarle a conseguir equipo tras volver de una sanción de dopaje, difundió toda la trama. Empezó así y durante más de dos años se estuvo investigando por parte de la USADA, la Agencia Estadounidense Antidopaje. El resultado final de un informe de más de cien páginas fue esclarecedor: Lance Armstrong se dopó. Él mismo contó cómo lo hacía, el por qué y todo tipo de detalles en un programa especial con la ilustre Oprah Winfrey. El ex ciclista, además de ser desposeído de todos sus resultados, ha sido sancionado de por vida en cualquier competición deportiva.

Una estrella era y es, por supuesto, José Canseco en el mundo del beisbol. Una de las figuras que con más fuerza irrumpió en el deporte de los años 90. Sus 462 home runs se vieron empañados cuando en 2005 denunció el uso masivo de esteroides en el beisbol, culpabilizándose a él mismo y al resto de compañeros de haber utilizado estas sustancias. Pero peor sería si Barry Bonds, el hombre que posee el récord de home runs en una sola temporada, con 73 en 2001, y quién posee el record absoluto de home runs bateados de por vida con 762, es designado finalmente culpable por el mismo uso de esteroides. Aunque no se ha demostrado, Canseco sostiene que durante su época, más del 80% de los jugadores estaban dopados. Para Bonds, del que muchos dicen es el mejor jugador ofensivo de la historia del béisbol, este positivo pondría en entredicho estos resultados.

Y para mitos con problemas está el astro argentino Diego Armando Maradona. El que para muchos es el mejor jugador de todos los tiempos del fútbol se vio envuelto en varias polémicas: en 1991 fue arrestado por posesión de cocaína y condenado por la FIFA a quince meses de inhabilitación. Sus adicciones han sido un continuo en toda la carrera. Tampoco las mujeres se salvan de este dudoso honor. Marian Jones ha sido y es una de las mejores atletas de todos los tiempos. En los Juegos Olímpicos de Sidney logró cinco medallas: tres de oro (100 metros, 200 metros y relevos 4×400 metros) y dos de bronce (salto de longitud y relevos 4×100 metros). Esto la convirtió en la gran figura del atletismo por aquel entonces.

A raíz de un positivo de su marido por aquel entonces, a Marion nunca se le vio con buenos ojos. Ya en 2004 fue relacionada con una nueva sustancia (TGH), aunque nunca se llegó a probar. Finalmente en 2007 declaró su culpabilidad, devolviendo las medallas. No quedó la cosa ahí ya que, unido al delito del doping, se le acusó de perjurio en un caso criminal por fraude y lavado de dinero en el que estuvo vinculado su ex marido Tim Montgomery. Por ello, Marian Jones fue condenada seis meses de prisión y dos años de libertad condicional.

Todos estos han sido héroes e ídolos para muchos pero que con el tiempo han caído en picado por el uso de sustancias no autorizadas. Powell es el último en unirse a esta lista que parece no tener fin, ya que ésta es sólo una selección de los casos más llamativos.

Antonio Álvarez Lovillo

@lovillo99

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