LAS DERROTAS MÁS CRUELES DE LA HISTORIA DEL FÚTBOL

Un artículo de Antonio Alvárez para ColumnaZero
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Un artículo de Antonio Álvarez para ColumnaZero

El partido del Borussia Dortmund frente al Málaga nos ha traído una de las derrotas más crueles de los últimos tiempos del fútbol. No obstante, este deporte está lleno de hechos de este tipo que quedan grabados en la retina de los aficionados por su injusticia, su dureza o sentimiento. Contrariamente a lo que siempre se ve, vamos a analizar el lado opuesto a las victorias importantes, el de derrotas como la del Málaga, que lleva consigo una de las partes más duras de ser deportista profesional.

El Maracanazo

La primera gran derrota que hay en los libros de historia del fútbol ocurrió hace más de medio siglo. Solo un nombre evoca esa gesta tan triunfal para un equipo y desoladora para otro: Maracanazo. El estadio de Maracaná, uno de los lugares históricos del fútbol mundial, albergaría la supuesta final de la Copa del Mundo de 1950. No obstante, hay que objetar que no era una final al uso puesto que era un torneo a cuatro de todos contra todos, donde estaban Suecia, España, Brasil y Uruguay, siendo estos dos últimos los protagonistas del suceso acontecido. El hecho de que entre ellos se decidiera el título y en ese partido, se convirtió en una especie de final.

Brasil venía de ganar todo y goleando. Uruguay se había mostrado fuerte. Incluso había ganado a la canarinha previamente. Pero entre los brasileños había euforia. Todo estaba preparado para la fiesta de conseguir el título mundial. Había una banda preparada para tocar el himno, monedas en condecoración de los campeones, los periódicos tenían los titulares… Incluso el presidente de la FIFA por aquel entonces, Jules Rimet, que tenía que entregar la copa posteriormente, tenía un discurso en portugués para alabar a la selección brasileña. El optimismo aumentó aún más cuando en el minuto dos de la segunda parte, Friaça adelantaba a Brasil. Posteriormente, Uruguay empataría en el 21, pero nada parecía que estropearía la fiesta nacional en ese país.

Rimet, ya se dirigía a los vestuarios para llevar la copa a los nuevos campeones, cuando se silenció todo el estadio. Uruguay había marcado. El propio Rimet recuerda que estaba desubicado cuando salió a entregar la copa. ¡No hizo ni discurso! La reacción fue de una tragedia nacional. Incluso hubo suicidios de aficionados. Obdulio Varela, capitán de Uruguay pronunció unas palabras años después que reflejaban la situación: “La verdad es que si ese partido lo jugáramos otras 99 veces, ¡las perderíamos todas!” Además, ese encuentro fue el último que disputó la selección de Brasil con uniforme blanco, confiando en que el amarillo y verde le traería buena suerte.

El error de Arconada

La siguiente cita cruel nos traslada a 1984. Esta vez en la Eurocopa de Francia. El país vecino será la cara alegre de este encuentro. Por otro lado, estará España, quién sufrirá una derrota dolorosa, sobre todo, por un error que quedará para siempre en la memoria de todos los aficionados y especialmente de Luis Miguel Arconada. España llegaba a la cita tras haber conseguido la clasificación sorprendentemente en ese 12-1 a Malta en Sevilla. Había realizado un torneo muy bueno, derrotando incluso a la poderosa Alemania y en penaltis a la Dinamarca de Laudrup u Olsen. En la final, en el Parque de los Príncipes, España podía devolver a los aficionados una alegría que les debían después de haber fracasado en el Mundial celebrado en su territorio.

El partido fue vibrante, con ocasiones para ambos equipos. El descanso reflejaba la igualdad en el marcador, con empate a cero. El minuto 57 sería el fatídico. Platini, el astro francés, se disponía a lanzar una falta cercana a la portería hispana. El tiro era en teoría fácil, más para el portero vasco, cuya competición había sido casi inmaculada. Pero, inexplicablemente, el balón se coló entre sus piernas, dando lugar a una imagen inolvidable donde intenta sacar el balón tras haber sobrepasado ya la raya. Un jarro de agua fría del que no se pudo recuperar la selección, que vio como en el último minuto encajaba otro tanto. Arconada, a pesar de su gran trayectoria tanto en la Real Sociedad como en España, siempre es recordado por esto. Por ello, Andrés Palop, le quiso homenajear cuando la selección nacional ganó la Euro 2008, llevando la camiseta de la final del 84 puesta en la celebración.

La debacle del Bayern en el Camp Nou

Más actual es la historia que se cuenta a continuación. España será el escenario, pero los protagonistas son dos equipos extranjeros: el Manchester United y el Bayern de Munich. Miércoles 26 de mayo de 1999. Camp Nou. Ambos equipos se enfrentaban en la final de la Liga de Campeones. Los alemanes lograron adelantarse pronto, en el minuto seis. Pudieron ir con una renta superior durante el resto del encuentro, pero la madera de la portería de Schmeichel lo evitó hasta en dos ocasiones. Ferguson, el entrenador del equipo inglés, movió el banquillo dando entrada a Sheringham y a Solskjaer, en un intento desesperado de conseguir al menos el empate.

Las derrotas más crueles de la historia del fútbol

En el minuto 90, con todo los diablos rojos en el área del conjunto alemán, se producía un córner, en el que incluso subía Schmeichel. Beckham lo saca, pero no encuentra rematador. Yorke, lo coge y coloca un nuevo centro, siendo despejado. Giggs recoge el rebote, tira con su diestra y Sheringham casi sin querer envía el balón dentro de la portería. ¡Empate casi en la última jugada! Casi, porque tras sacar de centro, el Manchester recupera la bola y fuerza un nuevo saque de esquina. Beckham lo pone en el área, Sheringham peina la bola, cae ante Solsjkaer y el noruego marca, dándole al Manchester una Copa de Europa en tres minutos y quitándosela al Bayern que se quedó perplejo en el terreno de juego. Jugadores del equipo alemán llorando sin poder creer lo acontecido. En el otro lado, estaba la alegría inglesa.

El Alavés rozó el título con las manos

En una de las mejores finales de la historia del fútbol europeo se enfrentaban el humilde Alavés español (ahora en 2ºB) y el Liverpool. Ya el hecho de clasificarse para el equipo de Mané era un éxito, así que nadie pensó en llegar a la final. En los primeros minutos ya iban perdiendo dos a cero. Estaban desubicados. Aún así, el conjunto alavecista movió el banquillo antes de llegar al descanso, lo que propició un resquicio de esperanza que se mitigó con dos goles, uno a favor y otro en contra. En la reanudación, Javi Moreno, empataba a tres con dos tantos casi seguidos. A falta de quince minutos, Fowler adelantaba a los ingleses, pero la sorpresa tuvo lugar cuando en una de las últimas jugadas, Jordi Cruyff empataba.

La final se decidiría en la prórroga con gol de oro, donde un simple error puede provocar la derrota. Así ocurrió en dicha final del 16 de mayo del 2001. Un autogol de Geli hizo que el Alavés acabara su sueño de la manera más cruel posible, con una derrota muy ajustada y habiendo hecho sombra a un todopoderoso Liverpool. La imagen del equipo español llorando en el terreno de juego quedará grabada como una de las derrotas más crueles del fútbol.

El Eurogeta sufre la furia alemana

Otro modesto equipo español sufriría el azote de un grande injustamente. Esta vez el Getafe, y el escenario serían los cuartos de final de la UEFA 2008. El conjunto madrileño se topaba contra el todopoderoso conjunto alemán del Bayern de Munich. Tras haber logrado la gesta de empatar en la ida a uno, había una cierta esperanza. Pese a ello, el encuentro se complicaba cuando Rubén de la Red era expulsado en el minuto seis. Aun así, el Getafe logró adelantarse en el marcador al final de la primera parte. El resultado fue el mismo hasta el minuto 88, cuando Ribéry forzaba la prórroga.

En ella, el Getafe ilusionaba a la afición con dos goles, lo que parecía que le llevaba a las semifinales del trofeo europeo. No fue así porque la suerte estuvo en su contra. Primero, por un fallo de Abbondanzieri en el 115 aprovechado por Luca Toni. El drama sobrevolaba el Coliseum y fue evidente cuando el propio delantero italiano otorgaba el pase en el minuto 120 a los alemanes. La grada lloraba y con ella casi toda España, que había sentido al Getafe como su equipo durante toda la eliminatoria.

El Borussia acaba con la ilusión del Málaga

El Borussia acaba con la ilusión del Málaga

La última entrega se firmó esta semana con otro conjunto alemán de por medio. El Málaga, llegaba al cruce de cuartos con la vitola de ser a priori uno de los más débiles del torneo. Enfrente estaba el Borussia Dortmund, quien había derrotado incluso al Real Madrid en la fase de grupos. El resultado de cero a cero en la ida en Málaga hacía presagiar cualquier cosa. En la vuelta, el infierno alemán esperaba. No se amedrantó el conjunto andaluz que se llegó a adelantar dos veces en el marcador. La última de ellas, cuando faltaban escasos quince minutos para el final. No obstante, nadie esperaba el desenlace.

La ofensiva del Borussia Dortmund propició el empate en el 89. Pese a ello, el Málaga seguía clasificado para las semifinales de la Champions League. Pero la mala suerte, errores arbitrales y el destino quisieron que un minuto después un centro quedara para Santana que tiró dos veces a bocajarro hasta meter el gol que clasificaba a su equipo. La indignación por la acción ilegal y la frustración de decir adiós de tan cruel manera se apoderó del conjunto español, que veía como sus aspiraciones se cortaban de la manera más injusta posible. El propio entrenador Pellegrini había sufrido otra derrota dolorosa cuando entrenaba al Villareal en semifinales de Champions, cuando un penalti fallado por Riquelme lo apartó de lograr una gesta impresionante.

Victoria y derrota son dos antónimos separados por una delgada línea. La mayoría de los casos aquí contados son tan espectaculares porque reflejan la sorpresa cuando parecía que iba a ocurrir todo lo contrario. Esto es lo que hace especial al fútbol y al deporte en general. Son derrotas crueles, pero en el futuro, todos ellos, como ya son algunos, se convertirán en historia de este juego tan maravilloso.

Antonio Álvarez Lovillo

@lovillo99

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