LA HISTORIA DEL VOLKSWAGEN T1

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Un artículo de Diego Ávila para ColumnaZero.

Un artículo de Diego Ávila para ColumnaZero.

La furgo más famosa de todos los tiempos.

Si no leíste nuestra entrada sobre el nacimiento del Volkswagen Bettle te lo recomendamos, así entenderás mejor la situación en la que se creó la marca del “coche del pueblo” y el estado en que se encontraba Alemania inmediatamente después de la guerra. En 1950 el “escarabajo” comenzaba su expansión publicitaria por todos los rincones del mundo, motivo por el que aquel modelo cuajó de la mejor manera posible en todo el globo.

Pero debemos remontarnos unos años atrás para explicar la historia de la Volkswagen T1, también conocida como Transporter; concretamente a 1947. En ese año un caballero holandés llamado Ben Pon se encontraba recién incorporado a la planta alemana de Wolfsburg, lugar donde se producía el mítico Bettle. Según cuenta la leyenda, Ben Pon se encontraba paseando por la fábrica y se topó con un extraño vehículo artesanal realizado por los propios trabajadores de la planta para transportar objetos y piezas voluminosas de un lugar a otro de la planta de una forma cómoda. Fue ahí cuando se iluminó una bombilla sobre la cabeza de este hombre, quien posteriormente sería el padre de la mítica furgoneta de Volkswagen.

 

Unos días después, Ben dibujó en un cuaderno la silueta del que sería el T1 y apuntó una cosa más, 750 kg, que era el peso aproximado que debía poder cargarse en el Volkswagen Transporter.

LA HISTORIA DEL VOLKSWAGEN T1

En el año 48 la idea del papel se hizo realidad y se crearon unas primeras unidades para presentarlas al público. Finalmente se llevó a producir en serie en marzo del año 1950. El peso máximo de carga era 750 kg y el vehículo pesaba en vacío 760 kg, utilizó el mismo propulsor trasero refrigerado por aire de su hermano el “escarabajo”  de 25 cv que le permitía rodar hasta 80 km/h aproximadamente con las grandes ventajas que aportaba en aquella época como el bajo consumo, poco mantenimiento, no congelación en invierno y gran capacidad de tracción sobre barro o nieve.

Este automóvil cayó en gracia, al igual que el Bettle, en todo el mundo. Al tratarse de un vehículo económico y que la gran parte de la sociedad mundial por aquellos tiempos no tenía un alto poder adquisitivo, se expandió rápidamente por todo el planeta gracias a su capacidad de carga que venía como anillo al dedo para los comerciantes de la época. Además, y como todos sabemos, el T1 se hizo popular en California debido a que los surferos se enamoraron de él, ya que les permitía llevar con comodidad sus tablas de Surf y recorrer kilómetros en busca de rincones con gran oleaje para practicar este deporte. Igual ocurrió con los hippies de la época de los 60 y 70, quienes lo tomaron casi como objeto de culto.

LA HISTORIA DEL VOLKSWAGEN T1

En el año 1954 ya habían sido producidas 100 mil unidades del T1 en la planta de Wolfsburg y contaba con treinta versiones diferentes, como el “Microbús” y el “Kombi”. Pero Volkswagen tenía una gran demanda del modelo y en Alemania sólo fabricaba ochenta unidades diarias, por lo que debía ampliar la producción y la única manera era crear más plantas. Así se repitió la historia del Bettle, fabricando y comercializándose por varios lugares del planeta como Hannover, Sao Paulo o Melburne.

Llega 1957 y el T1 recibe un ligero “restyling” en el que se mejoran algunos aspectos del vehículo sin afectar ni a su estética ni al propulsor, que según la propaganda de la época es mejor porque “El aire no se congela, el aire no hierve”.

A principios de los 60 llegarían cambios de nuevo a esta mítica “furgo”.  Las variaciones se encontraban en los propulsores, el chasis, el sistema de frenos, los ejes y en el espacio de carga, así como una nueva puerta lateral de tipo corredera que sustituía a la de doble hoja inicial, mientras que se mantenía el llamativo parabrisas con apertura dividido en dos partes.

En el 67, 17 años después del inicio de su comercialización, salió al mercado la segunda generación del Transporter, el T2. La producción de la primera variante cesó con 1,8 millones de unidades realizadas en la mayoría de las múltiples plantas en que se fabricaba, sin embargo en Brasil se mantuvo su producción y comercialización hasta 1975.

LA HISTORIA DEL VOLKSWAGEN T1

Hoy en día Volkswagen comercializa la sexta generación del Transporter. Un vehículo –obviamente – muy evolucionado respecto a aquella primera variante de 1950, pero que guarda la idea principal del boceto de Ben Pon: un automóvil con gran capacidad de carga. El precio para adquirir una T6 es elevado, pero también su equipamiento, tecnología, seguridad y tamaño.

Diego Ávila (@diego_motordiez)

www.motordiez.com (@Motordiez)

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