ENTREVISTA: RAÚL DE LA FUENTE

Una entrevista de David Couso para ColumnaZero Cine.
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Una entrevista de David Couso para ColumnaZero Cine.
Una entrevista de David Couso para ColumnaZero Cine.

Nominado a los Goya a Mejor Corto Documental por Minerita.

“Su único aliciente es que allí consiguen un poco de dinero para sobrevivir, pero a cambio de algo con un valor demasiado alto, su vida.” Raúl de la Fuente

Bajo la ambición por contar al mundo historias pequeñas y escondidas, aparece la persona despierta y observadora de Raúl de la Fuente, el director cuya meta es adentrarse en aquellos rincones desconocidos de nuestro mundo, e invisibles para la mayoría los que vivimos en él. Entornos infernales que rozan más con la ficción que con la realidad son algunos de los lugares donde personas como Avigail o Lucía sobreviven en una lucha diaria contra millones de amenazas. Una entrevista que se queda corta al intentar hablar de Minerita, pero que resume brevemente un valor esencial del ser humano, el coraje.

¿Cuándo comenzó a elaborarse Minerita?

Justo hace un año. El dos de enero salíamos de Pamplona para Potosí y fue un rodaje muy, muy especial para mí, porque fue el rodaje más complicado en el que he participado con diferencia. Nada más llegar a Potosí, casi perdemos a un compañero. Éramos tres y casi muere uno de nosotros por una complicación pulmonar. Nos lo encontramos casi muerto, corrimos a urgencias y estuvo cinco días entre la vida y la muerte, pero por suerte se recuperó. Por tanto, fue una llegada muy brusca a Potosí, a la historia. Aún no habíamos subido al Cerro Rico que es donde se iba a contar la historia y sucedió esto, entonces ya la cosa empezó complicada. Primero porque el casi se muere, y luego porque esta persona era la que conocía el Cerro, la que conocía a las mujeres de Minerita, y la que había estado allí.  Por lo que nos quedamos solos el sonidista y yo. El era la llave para entrar al Cerro, pero luego conseguimos nuevos contactos y seguimos adelante.

¿Siempre tuvisteis el planteamiento de hacer un corto-documental sobre Minerita?

Sí, en un principio yo estaba interesado en el trabajo infantil; pero luego investigando y conociendo me di cuenta que la gran historia que yo quería encontrar era la de cómo viven las mujeres en el Cerro. El trabajo de la minería es muy duro para los hombres que entran ahí, y es más duro porque hay niños que trabajan; y sobretodo el hecho de cómo le afecta todo esto a las mujeres.

Un cortometraje que está basado en la vida de tres mujeres que viven en el Cerro…

Si, Lucía, Ivonne y Avigail. Lucía es ya una señora empoderada y respetada dentro del Cerro. Es un poco la jefa de todas las mujeres y ya se la ve, como tira dinamita al inicio del corto. Es una mujer fuerte, ya hecha a esa vida. Sin embargo, las otras dos no. Ivonne es una chica de dieciséis años muy, muy fuerte. Ella tiene un gran problema porque su padre es maltratador, es alcohólico, entonces ella nos decía que bueno, ella es guardiana como todas las mujeres allí. Vive en la bocamina, a diez metros de la salida de la mina en una chabola junto a su familia; y su trabajo es cuidar las herramientas de los mineros y responde a eso con su vida. Ellas están expuestas a robos por parte de los ladrones y además de eso a las agresiones sexuales. Su caso es mucho más duro ya que su padre es un maltratador y trata de abusar de ella, entonces es una joven con mucho coraje que vive inmersa en un medio perpetuo tanto cuando sale de casa como cuando entra. Como bien dice en el documental, cuando su padre entra en la casa ella se marcha. Nos contaba que sueña con dejar el Cerro, pero de momento tiene que proteger a sus hermanos y a su madre de su padre.

ENTREVISTA: RAÚL DE LA FUENTE

Lo interesante que retrata Minerita, es que no sólo la mina como tal supone un peligro mortal, sino  que ellas están expuestas en el propio entorno; desde lo externo, por las violaciones y robos que pueden sufrir, hasta uno interno, como en el caso de su padre. Por así decirlo, carecen de una libertad, de una salvación en cualquier rincón del Cerro.

Es un lugar donde no hay una brizna de esperanza, de posibilidad de progresar. Yo he viajado bastante rodando documentales por el mundo y jamás me he encontrado un lugar tan poco apto para la vida, sobretodo para la de las mujeres porque no encontrabas ni un aliciente. Su único aliciente es que allí consiguen un poco de dinero para sobrevivir, pero a cambio de algo con un valor demasiado alto, su vida.

A mi me impactó mucho. Yo ya conocía la realidad del Cerro por amigos e investigaciones que había realizado previamente, pero cuando fui allí me impresionó. Luego ves que hay un peligro continuo, están todo el día dinamitando, y aquello presenta un auténtico peligro. El Cerro Rico hace años lo gestionaba el estado, pero ahora son los propios mineros, sin control técnico, los que llevan a cabo las explosiones, entonces ellos siguen haciendo galerías a tontas y a locas, entonces hay veces que se juntan dos galerías y se derrumba todo. Es un lugar muy peligroso, con una probabilidad de derrumbe muy alta. Es tal el vacío que tiene el Cerro, que ha perdido acerca de 900 metros de altura. Es como un queso gruyer. Es un infierno en la tierra. ¿Cuál puede ser la esperanza para ellas? La más lógica y sencilla es escaparse, y luego a un futuro más largo, que la mina cierre y marcharse a otros lugares.

Entonces ¿Quién gestiona el Cerro Rico actualmente?

Allí no hay ni dios ni amo, no hay ley ninguna porque no sube la policía. Los mineros crean cooperativas y compran galerías, entonces aquel que tiene la posibilidad de comprar una galería, tiene acceso a más dinero que el siguiente, el siguiente y el siguiente; y en el último escalafón están mis protagonistas que son las que ellos llaman “serenas”. Algunas como Avigail que entran en la mina, y otras, de lo que los mineros han “botado”, rebuscan y pican para encontrar el mineral. En Potosí hay mucho dinero, porque hay estaño, plata, cinc; por lo que aquel que controle la galería gana dinero. Potosí es una ciudad grande en la que ves gente que mueve mucho dinero, pero también gente a la que no le llega como a ellas. Gentes que subsisten en un entorno muy hostil. Ivonne bebe agua contaminada por ejemplo.

¿Es un empleo generacional?

Lo que pasa que estás mujeres están marcadas por sus familias. Ellas llegan del interior de Bolivia, de zonas poco desarrolladas con pocas posibilidades de trabajo, y viajan a Potosí porque es un lugar de oportunidades. Entonces, ellas viajan con sus maridos que son los mineros y luego comienzan trabajando como guardianas. Habitualmente se quedan viudas muy temprano ya que la esperanza de vida de un minero es muy corta y es muy difícil que pase de los cuarenta y cinco, cincuenta años; por los derrumbes, los accidentes; entonces es muy, muy difícil. Esas mujeres quedan viudas y abandonadas en el Cerro, por lo que quedan atadas a él por el poco dinero que sacan.

Tras tu experiencia por tanto, en relación a los mineros atrapados en Perú en el 2012, ¿Crees que lo que sucede en Potosí es extensible a toda Latinoamérica como un foco de gran desigualdad social?

Latinoamérica es una tierra que yo adoro, a la que llevo viajando veinte años y es verdad que he visto un cambio en su estructura, que está creciendo. El problema es que ese desarrollo tiene que ver más con el PIB nacional que con la economía doméstica; entonces Colombia, Brasil, Perú o Venezuela están teniendo un auge mayor, pero queda muchísimo para que el desarrollo nacional lo disfruten sus ciudadanos.

Hay algo anecdótico, en el caso de Ivonne que compatibiliza la escuela con la mina…

Sí, son niñas que están obligadas a ser mujeres, y mujeres víctimas de violencia. Tanto Ivonne como Avigail van a la escuela. Para mí son heroínas, porque su coraje es tremendo. Por eso quise que protagonizaran algo así, y me gustaría que si algún día lo llegan a ver se sientan como unas auténticas heroínas protagonistas de algo bonito como Minerita. Y si este proyecto incentiva y promueve las ayudas a estas personas, no podemos pedir más.

Lo curioso es que son mujeres de quince y diecisiete años que son madres, hermanas, hijas; que cumplen tantas funciones… a parte de esos miedos…

Demasiadas funciones para la edad que tienen. Avigail, por ejemplo, no nos contó nada allí, pero está claro que ella entra sola en la mina, hay mineros, ella es una chica joven, es guapa; y te preguntas “¿Qué pasará dentro de esas minas?”

También por el Cerro se oye que dentro de las minas hay laboratorios para elaborar coca… La verdad es que es un lugar oscuro donde la tensión es muy palpable. Incluso visualmente el Cerro es un entorno pelado con apenas vegetación; con frío, viento, niebla… Una atmósfera que Minerita pretende trasmitir ya que conlleva un ambiente realmente opresivo.

Como en todo documental, ¿Qué transformación habéis dado desde las ideas preconcebidas de lo que queríais hacer, y luego el cierre al que habéis llegado al montarlo?

Bueno, yo siempre viajo con pocas ideas y muy claras, es lo que trato de hacer. Por un lado, Avigail era una de las piezas claves con la que queríamos trabajar claramente al conocerla de forma previa nuestro compañero que casi muere.

Ivonne y Lucía aparecieron en una búsqueda fortuita en la que queríamos personas que acompañaran ese protagonismo, y así fue como surgió todo, ya que fueron personas que nos parecieron apropiadas.

Sin embargo, el final totalmente onírico, que no tiene nada que ver con la historia, supone para Avigail una liberación corriendo por ese entorno blanco que es un espejo de sal, es uno de los elementos que ya estaban pensados para el proyecto.

Luego, la adaptación que nos provocó la gravedad a la que llegó nuestro compañero nos hizo replantearnos el rodaje. Recuerdo que debido a que estuvo ingresado en el hospital, ya empezamos tarde. La tensión con los mineros era tan alta ya que estábamos rodando con mujeres y ellos sabían que estábamos hablando mal de ellos, por lo que esa tensión nos llevó a ciertos peligros por los cuales descartamos el hecho de entrar con ellos en la mina.

Estando con mi compañero Axel, que es el sonidista, ya llegó un momento en el que dijimos nos vamos a ir, ya que lo más importante era poner tierra de por medio y contar esta historia; porque si seguíamos por esa línea, los focos de peligro se incrementaban y su relevancia también. Ya era complicado por tanto, por lo que creo que cortamos a tiempo de este modo.

ENTREVISTA: RAÚL DE LA FUENTE

Minerita se rodó hace un año, ¿Por lo que ahora está inmerso en la trayectoria de festivales?

Hemos tenido la gran suerte de ser seleccionados en el Catálogo de Kimuak que es un catálogo de cortometrajes vascos muy prestigioso que se mueve por todo el mundo y conlleva un movimiento grande. Estuvimos en San Sebastián este año, luego en Amsterdam y ahora vamos al Festival de Cortos Cler Monferran que es muy relevante, con lo cual la trayectoria del cortometraje está siendo muy satisfactoria.

Nos decías que ya has estado nominado al Goya…

Sí, con Virgen Negra en el año 2012.

Y la pregunta obligada, ¿Qué repercusión crees que puede darte un Goya?

Lo primero creo que no lo ganaremos, y siendo una categoría como la de cortometraje documental, tampoco creo que su trascendencia sea mucha. Es una categoría menor, sin embargo lo que importa es el reconocimiento de tener dos cortometrajes nominados, eso ya es lo increíble, y más siendo el aniversario del rodaje. Es un auténtico golazo. Si lo ganamos, es importante como aval de tu camino, de tu trayectoria y lo que provoca tener eso, ya que repercute en conseguir la confianza de la gente en tu trabajo, y eso es lo que verdaderamente importa.

Sumando todo esto al resto de tus recientes proyectos…

No doy abasto, estoy cerrando lo rodado en Haití, lo de Mozambique, Qatar ya está acabado. Togo y Benin también están en proceso, así que contento. Y ahora en Julio viajo a Angola para mi nueva película, Un día más con vida. Una película de animación con imagen real. Es la adaptación de un libro de un escritor polaco; coproducida a cuatro países con España, Polonia, Bélgica y Alemania, y viajaremos a Angola y a Cuba para desarrollar este proyecto.

Pues desearte mucha suerte en la Gala del 9 de Febrero, en el estreno de tus próximos proyectos que tendrán una gran acogida, y disfrutar de cada momento y cada experiencia que aporta el género documental al poder descubrir por tus ojos y no por la cámara, lo que pasa en ese segundo en el que tu estás viendo la realidad de una sociedad que lo desconoce.  Gracias Raúl.

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@RauldelaFuente

@DavidLF_cinema

1 Comentario

  1. Hola,

    A propósito de la entrevista a Raúl de la Fuente, quería comentaros un detalle mínimo del texto: el festival de cortos del que habla Raúl es el Clermont Ferrand, no Cler Monferrand. Lo dicho, una tontería pero igual hace de menos al párrafo.

    Una entrevista muy buena.

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