EL SUBMUNDO DE LOS OSCARS PARA CONSEGUIR UNA NOMINACIÓN

Un artículo de Jorge García para ColumnaZero
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Un artículo de Jorge García para ColumnaZero

Jane Fonda dijo una vez que trabajar en Hollywood da una cierta experiencia en el campo de la prostitución. Hay algo de cierto en esta frase, bajo el telón del séptimo arte hay un submundo de intereses, negocios y sobre todo de mucho dinero. La idea del cine artesanal de Cassavetes o de la Nouvelle Vague, en Hollywood probablemente esté condenada al mecenazgo, ya que toda película posee un objetivo primordial: que los judíos de Nueva York que pusieron la pasta, recuperen su inversión y obtengan beneficios. Para conseguirlo se permite casi todo.

Ganar un Oscar es la máxima aspiración, junto con reventar la taquilla, a la que puede aspirar una película en Hollywood. Los Oscars, sus nominados, ganadores y perdedores están sujetos al voto de unos 6.000 académicos y en donde la media de edad actualmente ronda los 62 años. Las películas que llegarán a estos académicos y sobre las cuales podrán emitir su voto, saldrán de una lista previa configurada por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Los Ángeles. Para poder aparecer en dicha lista, se necesita que la película se haya comercializado del 1 de enero al 31 de diciembre, del año anterior al que se celebrará la gala. Tienen que haberse estrenado necesariamente en Los Ángeles y haber permanecido más de una semana en cartel. Si cumplen los requisitos y mandan una solicitud, la Academia las pondrá en la lista, que suele contener una media de 250 a 300 películas de las cuales aparecerán un mínimo de 5 y un máximo de 10 para optar a mejor película del año y solo una se llevará la gloria.

Hasta aquí todo parece de lo más democrático pero hay que tener en cuenta que un 33% de los académicos ha ganado o ha estado nominado a un Oscar por lo que tendrá cierto interés en que gane una u otra película. Por otro lado, es muy difícil que un académico haya visto las 250 películas sobre las que tendrá que emitir el voto.

Por lo que, ¿si hago una película, es realmente buena, cumple todos los requisitos, llega aparecer en la lista, puede realmente aspirar a estar nominada? La respuesta seguramente sea no. Para estar nominado en los Oscars se estima que hay que hacer un desembolso que va desde los 5 millones de dólares hasta los 11. La publicidad y el boca a boca en Hollywood son primordiales.

Normalmente, los grandes estudios ya tienen asignada, incluso antes del rodaje, la película que presentarán para los Oscars. Han cubierto un presupuesto de publicidad y tienen asignada una fecha de estreno entre Octubre y Diciembre. Pocos son los casos, en donde ocurre al revés; una película se estrena, recibe críticas estupendas y los productores deciden apostar e invertir en ella de cara a los Oscars. Este es el caso de esas pequeñas películas, denominadas erróneamente como indies, como son por ejemplo Little Miss Sunshine, Juno o El Lado Bueno de Las Cosas o Bestias del Sur Salvaje. Películas de bajo presupuesto estrenadas hábilmente en festivales como Toronto o Sundance que se llevan buenos premios y de las que se empieza a hablar antes de los grandes estrenos que han previsto los estudios.

Una vez que hayas comprado vallas publicitarias, anuncios en periódicos bajo el lema ‘For you Consideration’, trailers en Youtube en donde los primeros 15 segundos son las críticas positivas de tú película, puede que hayas conseguido que 2.000 académicos más hayan visto tú película. Suponiendo que 1.000 la vieron previamente, únicamente quedarían 3000. Lo más sencillo es enviar cintas a los Académicos o a personas influyentes (desde críticos y bloggers hasta magnates de Wall Street). Un ejemplo. En 2006 Crash se llevó el Oscar contra todo pronostico. Hubo algo que jugó en su favor y que en ese momento poca gente sabía: los productores mandaron unas 100.000 copias de la película. Prácticamente toda persona influyente, fuera y dentro de Hollywood tenía una copia de Crash en su casa. Otro tipo de publicidad son las cenas benéficas que organiza una persona influyente en Hollywood y en donde se proyectará una película totalmente ajena a su persona pero que tiene intereses secundarios  (amiguismo, proyectos futuros comunes etc etc).

EL SUBMUNDO DE LOS OSCARS PARA CONSEGUIR UNA NOMINACIÓN

David Foster Wallace en el primer relato de Hablemos de Langostas compara de un modo sátiro la ceremonia de Los Oscars con la de los premios AVN (que son los premios que el Varity del porno otorga a la industria). La verdad es que por muy glamorosos que sean los Oscars, no deja de ser pura hipocresía, en donde el dinero está por encima del prestigio, sino miren las últimas películas que salieron ganadoras. ¿Alguien se acordaría del Discurso del Rey o de Shakespeare in Love dentro de 30 años si no hubieran ganado el Oscar a mejor película?

Jorge García

@columnazerocine

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