EL OBTURADOR: STONER MOVIES

Un artículo de Alfredo Paniagua para ColumnaZero.
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Un artículo de Alfredo Paniagua para ColumnaZero.
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Las pelis de fumetas.

No hay un nombre para este tipo de películas porque no pertenecen a un género específico. Son comedias, está claro, de lo contrario una película sobre unos personajes que se pasan fumando marihuana el día entero y no tienen oficio ni beneficio estaría encuadrada en el drama urbano, sería una película de “perdedores” adictos a la droga, aunque las sustancias que consuman sean clasificadas como “blandas”. Las stoner movies o películas de flipados tienen como denominador común que están protagonizadas por personajes que rayan lo estrafalario, aunque no necesariamente han de ser unos marginados o gente iletrada. En las stoner movies tenemos retratados todos los estratos de nuestra sociedad contemporánea con un nivel de uso o abuso en diferentes grados pero que, en general, disfrutan de la marihuana y los alucinógenos, usándolos de una manera lúdica.

En líneas generales, este tipo de comedias han respondido al deseo de sus creadores de aprovechar la simpatía que despiertan sus personajes para crear productos de rápido consumo y fácil beneficio. Sin embargo, ha habido autores que han buscado un retrato generacional o que han intentado llevar a la pantalla el sentir de un determinado colectivo. Los resultados se han saldado de forma desigual: cuando hay un relato consciente que usa los estupefacientes como vehículo narrativo y no como pretexto los títulos han resultado ser interesantes, y de ahí nos vienen frescos y “lúcidos” recuerdos de películas como El Gran Lebowsky o Miedo y asco en las Vegas, por otra parte, títulos como Ali G o Ted hubieran pasado al olvido si no fuera por que figuran en muchas listas recopilatorias de stoner movies. La nuestra irá más en la primera dirección que en la segunda. Los títulos que se reseñarán brevemente irán a la búsqueda de ese mensaje que subyace entre las visiones alucinadas de sus protagonistas y entre las volutas de humo de sus porros. No obviamos la fecha de producción de los mismos, situada entre el final del siglo XX y la actualidad; obviamente hay muchas stoner movies más antiguas que las aquí reseñadas, pero nuestro intento es el de acotar el fenómeno en su contemporaneidad.

Clerks (1994)

Ópera prima de Kevin Smith y uno de los títulos imprescindibles del cine independiente americano de los años 90. Rodada en blanco y negro y con un presupuesto de unos pocos dólares, la película posee una indudable frescura y unos diálogos tan chispeantes como soeces. Una caterva de personajes de un área suburbial de Brooklyn desfilan por el mostrador de una pequeña tienda. Suceden todo tipo de acontecimientos, a cual más surrealista e hilarante. Nuestros fumetas y traficantes, Jay (Jason Mewes) y Bob El Silencioso (Kevin Smith), serán testigos de excepción de todos lo que ocurra. La película y sus personajes no solo cuentan con una secuela, también con numerosos spin offs.

El Gran Lebowsky (1998)

Clásico entre clásicos del cine stoner, sin duda. La película está dirigida por los Hermanos Coen y protagonizada por un imprescindible Jeff Bridges en un personaje ya inmortal, El Nota (The Dude), un tipo que se meterá en un sinfín de líos cuando unos chantajistas le confunden con un millonario de igual nombre. El Gran Lebowsky es una película en la que no paran de ocurrir todo tipo de acontecimientos tan surrealistas como desternillantes, sin caer en la comedia bufa y sin perder un ápice de respeto por sus personajes. Se suceden los momentos alucinógenos, los malentendidos, el sexo y la acción. También se homenajea a personas reales como al director de cine John Milius en un cóctel imparable y frenético, sin duda una de las mejores obras de los Hermanos Coen, al menos en el género de la comedia.

EL OBTURADOR: STONER MOVIES

Medio Flipado (1998)

La película de Tamra Davis, Medio Flipado (Half Baked), será la única comedia netamente comercial que incluiremos en esta selección. Hay que reconocer los méritos de esta pequeña producción, una comedia perfectamente engranada con el humo de la marihuana. Los protagonistas son tres amigos que deben idear un plan para sacar a otro de sus colegas de la cárcel. Desternillante de principio a fin, la película propone un rato de diversión sin complejos en el que se termina tomando mucho cariño a todos los personajes. Decimos sin complejos porque no hay que esperar encontrar una lectura escondida a las peripecias de los protagonistas y, quizás, el título funciona mejor así, rindiéndose de forma absoluta a la diversión más perniciosa: el efecto de ingentes cantidades de marihuana en un cuerpo humano.

Miedo y asco en las Vegas (1998)

Lo más impactante de este título de Terry Gilliam es la representación de los estado lisérgicos de los personajes de Benicio del Toro y Johnny Depp. Basada en uno de los libros clave de la contracultura estadounidense escrito por Hunter S. Thompson (creador del periodismo Gonzo), narra las vicisitudes de él mismo y su abogado mientras cubren un congreso de fiscales en la ciudad de Las Vegas. Sketch tras sketch los protagonistas se van hundiendo en un mundo donde la realidad se queda muy atrás y solamente queda el culto al exceso y a la disolución de nuestras identidades “sociales”. Miedo y asco en Las Vegas es barroca en su estética pero no hace sino poner en imágenes lo narrado en el libro de Hunter S. Thompson, lo que convierte a esta película en un título esencial para entender la Contracultura y una de las mejores stoner movies que se han filmado jamás.

El Jardín de la Alegría (2000)

Comedia británica crepuscular en la que una señora que vive en la costa de Cornualles, tras enviudar, debe hacerse cargo de las deudas contraídas por su difunto marido. Con ayuda de su jardinero convierte un jardín de orquídeas en una plantación de marihuana. El Jardín de la Alegría es una película peculiar en su planteamiento y en su desarrollo, que se mueve con soltura entre la comedia y el drama, con gags de un castizo humor británico y que busca (y encuentra) una tremenda complicidad con el público, de hecho fue Premio del Público en el Festival de Sundance del año 2000.

La Cabaña en el Bosque (2012)

No es propiamente dicha una stoner movie,  es una película de terror que incide en el argumento de la “cabaña en el bosque” y nos ofrece un interesante punto de vista de la historia, muy alejada de los estándares habituales. En estas películas siempre hay un personaje que hace de flipado, de payasete prescindible que será de los primeros en perecer, pero en La Cabaña en el Bosque resulta que nuestro fumeta es uno de los héroes de la película y uno de los pocos supervivientes -primero eliminan a los guapo/as-. Si como stoner movie solo dispone de esa particularidad -que no es poco-, como película de terror sincrética y aglutinadora es totalmente impagable.

EL OBTURADOR: STONER MOVIESPuro Vicio (2015)

Dirigida por Paul Thomas Anderson y basada en la novela homónima de Thomas Pynchon, es, en realidad, una película de cine negro, con un detective fumeta a la cabeza de una enmarañada investigación sobre secuestros y tráfico de drogas en el Malibú de los años 70. Larry “Doc” Sportello (Joaquin Phoenix) es un detective poco dado al orden y adicto a la marihuana que no encuentra obstáculo en ello para poner al descubierto a una peligrosa organización mafiosa. Aparte de su argumento noir, la película contiene un lúcido retrato del final de la contracultura y de las sensibilidades que aunaba. Muy criticada e incomprendida, quizás no sea de lo mejor del realizador norteamericano pero sí es un título muy notable e interesante.

Alfredo Paniagua

@columnazero

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