CRÍTICA CINE Y ENTREVISTA A LOS PROTAGONISTAS: LOS OJOS AMARILLOS DE LOS COCODRILOS

Una crítica y entrevista de Blanca Ramos y Laura Tutor para ColumnaZero Cine.
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Una crítica y entrevista de Blanca Ramos y Laura Tutor para ColumnaZero Cine.
Una crítica y entrevista de Blanca Ramos y Laura Tutor para ColumnaZero Cine.

“Una vida se resume tanto por lo que uno se lleva de ella como lo que se ha echado en falta en el camino”.

Por fin llega a los cines la adaptación de una de las novelas francesas con más éxito de los últimos años, Los ojos amarillos de los cocodrilos, escrita por la periodista y escritora Katherine Pancol. El bestseller de esta autora francesa es el primer libro de la llamada “trilogía Pancol”, a la cual le siguen las obras El vals lento de las tortugas y Las ardillas de Central Park están tristes los lunes. Siendo publicada en España en el año 2010, la primera novela de esta trilogía llegará a la gran pantalla el próximo 9 de Mayo a nuestro país.

Este drama romántico, con coproducción española por parte de Vértigo Films, cuenta con Cécile Telerman como directora de la película, la cual comenzó su filmografía en 2004 como directora y guionista del largometraje ¿Por qué las mujeres siempre queremos más?, una comedia que cuenta con tres mujeres como protagonistas, siguiendo la misma línea temática de Los ojos amarillos de los cocodrilos.

El film lo protagonizan actores como Emmanuelle Béart (Misión Imposible), Julie Depardieu (El Conde de Montecristo), y Quim Gutiérrez (La gran familia española).

Los ojos amarillos de los cocodrilos cuenta la relación entre dos hermanas completamente diferentes: Joséphine (Julie Depardieu), historiadora especializada en el S.XVII, desgraciada en la vida y recién separada de su marido, e Iris (Emmanuelle Béart), una mujer presumida, adinerada y orgullosa de la vida que tiene. Pero es en una cena de amigos cuando Iris, cansada de que la tomen como una “mujer florero” incapaz de hacer nada por sí misma, dice estar escribiendo una novela histórica. Envuelta en una mentira, ésta se ve obligada a pedir ayuda a su hermana Joséphine, cuya constancia y trabajo la caracteriza. Así, Joséphine le escribe el libro a cambio del dinero recaudado de su venta, de modo que las dos salen ganando: Iris consigue el respeto que buscaba y su hermana podrá pagar las deudas pendientes que le dejó su exmarido. Es a partir del éxito inesperado de la novela cuando la relación de las hermanas dará un giro inesperado, afectando también a todos los que las rodean.

Los ojos amarillos de los cocodrilos combina drama con comedia, haciendo que se trate de una película de entretenimiento a la vez que moralizante; haciendo reír a la vez que pensar. Es cercana y optimista, transmitiendo valores como la amistad, la lealtad y el cariño debido a que es una historia muy realista, tratando sobre la vida misma, haciendo ver que no hay que irse al género de ficción para emocionarnos, reír o llorar; a veces basta simplemente con una buena inyección de realidad.

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Pudimos disfrutar de un coloquio con sus protagonistas donde nos desvelaron algunos misterios de la película…

¿Qué es lo que os atrajo a hacer esta adaptación?

-Cécile Telerman: El dinero (risas). ¡No! No fue el dinero. Lo que me ha gustado es la historia de las dos hermanas, de este pacto entre ellas, que en un momento dado se dan cuenta de que no son nada la una sin la otra. Y no es lo único. Me ha gustado mucho en la novela todos los personajes, que representan una faceta distinta de un mismo tema, que es prácticamente en todos los personajes la visión del éxito, y pensé que era un tema muy actual en la sociedad en la que vivimos. Pensar que si uno no está en la cima de la pirámide, alguien que pertenezca a una élite no es válido. La gente está dispuesta a hacer cualquier cosa o a no hacer nada para tener ese reconocimiento social, por cosas que a veces son muy buenas o que a veces no valen nada. Por ejemplo, hay gente que hace cosas formidables a su nivel, pero no tiene ningún reconocimiento por parte de la sociedad. Por ejemplo, cuanto más uno se interesa en la sociedad en la que vive e intenta contribuir con algo, menos reconocido es. La gente mira sólo por sí mismo, “en su jeta”. A ellos se les percibe como un héroe en la sociedad, por ejemplo Iris, que está dispuesta a hacer lo que sea por ese reconocimiento social más que por escribir.

Sobre la lucha de clases, hay una lucha muy grande entre la clase de Iris y la de su hermana. ¿Habría sido diferente si la historia hubiera sido entre dos hermanos?

– CT: Lo que podría ser la historia de dos hombres es la historia psicológica. Sería muy diferente si se trata la historia psicológica entre dos hombres. Yo conozco muy pocas mujeres que mantengan a su marido y conozco a muy pocas mujeres que abandonan a sus hijos; a su marido sí, pero a sus hijos es más raro. Sobre esto hubiera podido ser algo apasionante. La historia de un tipo que se dejara mantener por una mujer. Quizá es menos corriente. Pero no se hubiera percibido quizá como una película realista.

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– En la profesión de actor, tienes que renunciar al ego al mismo tiempo, ¿no?  A pesar de que, de alguna forma, vives del ego también.

– Quim Gutiérrez: Al revés. Tienes que abrazarlo y cuidarlo mucho. La relación con el ego en la interpretación es, vamos, al contrario. Es necesaria una cantidad de ego enorme para ponerte delante de gente y contar cosas. Y no solo eso, sino la mera parte posterior, que ya hablar de tu vida, por ejemplo de ahora, que va el personaje de por medio… También te tienes que hacer tu personaje y para eso hay que tener un ego… Para estar toda la mañana hablando de ti mismo y de lo que es hablar en francés… Imagínate que te vas a una corresponsalía en Estados Unidos y una mañana hablando de cómo te preparaste para ser corresponsal. ¿A quién le interesa eso? Pero es verdad que claro, que hay que aprender a hacerlo y forma parte del juego. Con lo cual es abrazar el ego y potenciarlo, sin duda.

Esta es tu primera experiencia internacional y estamos acostumbrados a verte trabajar con Daniel Sánchez Arévalo. ¿Qué diferencias has encontrado entre trabajar con Cécile y trabajar con Arévalo?

– QG: La diferencia básica es que la relación de amistad que tenemos Dani y yo es bastante difícil de reproducir una relación similar. Lo cual le da mucho crédito a Dani para pedirme lo que quiera pero eso no quiere decir que no haya proyectos con los que yo esté muy satisfecho. En cuanto a Cécile, lo que a mí me hubiese gustado es ensayar más, hacer más trabajo previo. Es la diferencia básica que he encontrado. De todas formas, es muy difícil generalizar; el cine que yo hago aquí es muy concreto y allí he hecho solo una película, cuyas dificultades eran muy acotadas. Pero creo que tenemos poco que envidiar, que aquí trabajamos mucho. Al menos la forma en la que a mí me gusta enfrentarme a la profesión y la gente que conozco nos lo curramos bastante. Allí se sorprendieron un poco de que yo hiciese tantas preguntas, de que llevara tanto curro previo hecho. Con lo cual, hay muchas diferencias entre trabajar con Dani y trabajar con Cecile pero ella tiene algo muy bueno y es que me hizo mucho caso. Me permitía preguntarle muchas cosas; me dio mucha seguridad para sentirme cómodo.

– El personaje de Iris es un poco antipático por así decirlo. No sé si te sientes un poco como la abogada del diablo por hablar tanto tiempo sobre tu personaje.

– Emanuelle Béart: Para el actor hay que hablar del disfrute de interpretar a un persona antipático. Paradójicamente aporta mucho valor porque son divertidos, porque interpretar a alguien completamente loco, fuera de lógica, desproporcionado, extremo en su manera de ser y en sus atrevimientos, cada vez que llega a la película dices: “dios mío, qué va a pasar, qué va a hacer”. Desde el punto de vista de la energía me parece que es formidable hacer este tipo de personajes. La abogada del diablo no. Precisamente, mi gran orgullo es conseguir que nunca sea amable y es muy difícil. Porque siempre, en un momento dado, nos gustaría ser el abogado, incluido el del diablo, pero me parecía más interesante mantenerla en esto que puede desprender tan egocéntrico; tan centrado sobre sí mismo porque en la vida este tipo de comportamientos no aguantan a largo plazo. Por tanto, estaba bien llevarla hasta el final en ese sentido.

– ¿Qué piensas del cine español?

– EB: He visto cosas magníficas y cosas que no estaban nada bien. Creo que es como todos los cines. Lo que pienso sobre el cine español sobre todo es que os tenéis que enfrentar, como nosotros, a una dificultad de seguir produciendo, de seguir manteniendo un cine de autor, de no vender el alma al diablo, de conseguir mantener una identidad cultural que es la nuestra y luchar, en cierto modo, contra la mundialización, incluida la del cine.

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Blanca Ramos (@blancaferra)

Laura Tutor (@Lauratutor18)

@Columnazerocine

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