CRÍTICA CINE: KAUWBOY

Una crítica de Marco Barada para ColumnaZero
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Una crítica de Marco Barada para ColumnaZero

Kauwboy es un ejemplo paradigmático del cine que ya no podremos ver cuando Alta Films cierre definitivamente. Jojo, un vital niño de 10 años, vive con su rígido padre tras la muerte de su madre. Un día encuentra un polluelo de grajo y a pesar de la rotunda y violenta negativa de su padre, Jojo consigue esconder a su nuevo amigo con el que aprenderá poco a poco acerca de la vida.

Cuando alguien tan querido como una madre o una esposa desaparece, nuestro universo se tambalea y sus cimientos se vuelven frágiles como el cristal. Cada uno intenta reforzarlos como buenamente puede: el padre se encierra en sí mismo y cuando se le obliga a salir de su zona de confort recurre a la agresividad; y el hijo, que “habla” por teléfono con su madre, se convierte él mismo en madre del polluelo, teniendo nuevamente alguien a quien amar. El problema llega cuando los refuerzos de uno interfieren sin querer en los del otro. Jojo quiere adoptar al grajo en casa mientras que el padre no quiere animales ni plantas en el interior. Pero el no afrontar su muerte convierte una relación antaño estrecha en un camino de piedras afiladas. La intransigencia del padre es incomprensible para Jojo, que lo entiende como un ataque gratuito, mientras que el progenitor cree que es la decisión más adecuada, así evitará nuevo sufrimiento a su hijo cuando el grajo muera (“siempre mueren”, le dirá en un momento). Lo que el pájaro significa en la película es ese momento en el que nos hacemos mayores y echamos a volar en la vida. Jojo es un polluelo cayendo desde el nido que consigue desplegar las alas y volar. Ya no es un niño-polluelo que necesita que decidan por él, como siempre hace su padre. Ahora ha crecido y podrá ir tomando sus propias decisiones. Esa es la película, ese es el mensaje de Boudewijn Koole: aprender a volar no es fácil ni para los padres ni para los hijos y la muerte de un ser querido no debe impedir que se emprenda el vuelo.

Desde aquí animo enérgicamente a quien lea esto a que no dude ni un instante en ver Kauwboy en un cine, que aporte su granito de arena si le interesa el buen cine. España necesita este tipo de películas, debemos demostrar nuestro interés y no dejarnos avasallar. Defendámoslo.

Marco Barada

@MarcoBarada

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