CRÍTICA CINE: EL AÑO MÁS VIOLENTO

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Una crítica de Alexis Rodríguez para ColumnaZero Cine.

La deconstrucción del sueño americano.

C. Chandor creció en New Jersey en la década de los años 80 del siglo pasado, una época de cambio y turbulencia en la sociedad estadounidense, que empezaba a dejar atrás el marcado racismo pre-setentero y comenzaba a normalizar la homosexualidad. Al mismo tiempo que se producía una modernización en el crimen organizado del país con la entrada de la comunidad hispana procedente de México y Cuba principalmente, que unido al auge afroamericano de la “black culture” y a la entrada en el juego de grandes empresas y compañías que se encontraban en horas bajas de reputación y dinero en el período entre la Guerra de Vietnam y la Guerra del Golfo Pérsico, recomponía el mosaico criminal que copaban irlandeses e italianos desde un siglo atrás. Concretamente, la industrializada New Jersey en la que creció Chandor fue caldo de cultivo de esta nueva cultura de mafias interraciales que cuajó especialmente a partir de los 90 y que ha continuado a lo largo de la primera década del siglo XXI, retratada magistralmente a lo largo de las seis temporadas de la imprescindible Los Soprano, contexto histórico-cultural que el propio Chandor ilustra en su última película, El año más violento (A most violent year, 2014).

CRÍTICA CINE: EL AÑO MÁS VIOLENTO

El fabuloso tema Inner City Blues de Marvin Gaye abre la película acompañando los créditos iniciales, y su elección no es en absoluto baladí atendiendo a la letra de la misma: “Cohetes, lanzamientos a la luna, gastadlo en los que no tienen. El dinero que nosotros hacemos, vemos cómo lo cogéis. Esto no es vivir (…) Los impuestos suben hasta las nubes, y envían a ese chico a morir. La delincuencia en aumento, como el gatillo fácil de la policía. El pánico se está extendiendo, Dios sabe a dónde nos dirigimos. Madre, todo el mundo piensa que estamos equivocados. ¿Quiénes son ellos para juzgarnos simplemente porque llevamos el pelo largo?”. No se me ocurre mejor manera que la elegida por Chandor para ubicar al espectador. Y bien nos vale tomar la letra de Marvin Gaye como resumen del momento histórico que le ha tocado vivir a Abel Morales, un inmigrante que intenta prosperar en el sector del combustible con el negocio que él y su mujer han sacado adelante durante años y les ha servido para construir una familia y estabilizar su situación en una mansión de New Jersey. La sucia competencia que mantiene con el resto de empresas del sector y la sombra de la justicia sobre los movimientos de corrupción del negocio ponen en jaque la vida de Abel Morales y amenazan con echar abajo aquello en lo que ha dedicado toda su vida.

CRÍTICA CINE: EL AÑO MÁS VIOLENTO

El año más violento es una película que habla del fracaso más que del éxito, además de ser una película que para ello recorre dos caminos y funciona en dos sentidos diferentes; que, de alguna manera, viene a cerrar el círculo que su director ha ido trazando con su trayectoria en los últimos años. Por un lado, estamos ante un claro fracaso del sueño americano colectivo, Chandor vuelve a reproducir la podredumbre de la sociedad estadounidense como ya hiciera en su ópera prima, Margin call (2011), un fracaso colectivo que aquí no se centra en las consecuencias económicas del descalabro financiero tanto como en su génesis, señalando las conductas desleales de las grandes empresas y las cortinas de humo de un sistema judicial que se aúpa en el soborno, como la semilla de todo lo que vendría después.

Por otro lado, estamos ante el drama personal de un hombre que creyó en el sueño americano hasta que éste pudo con él, fracaso individual que nos retrotrae hasta Cuando todo está perdido (All is lost, 2013), la otra película de Chandor sobre la insignificancia del hombre y su imposibilidad de luchar contra el mundo que se le viene encima. El año más violento es un crudo film noir de crítica social, además de un drama de personajes llevado por buen cauce gracias a un inteligente guión, y podemos afirmar que la mejor película hasta la fecha de este prometedor director.

Alexis Rodríguez (@AlexDeLargo)

@ColumnaZeroCine

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