ATAQUES EN GAZA: ¿EXTRAÑAS COINCIDENCIAS O UN PLAN TRAMADO POR NETANYAHU?

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La muerte de Ahmed Jabari, líder del brazo militar de Hamás, desemboca en un nuevo conflicto armado en la Franja de Gaza. Varios paralelismos con la gran ofensiva de 2008 hacen pensar que los ataques pueden haber sido meditados concienzudamente.

El asesinato de Ahmed Jabari, el líder del brazo militar de Hamás, ha provocado que la situación en la Franja de Gaza y la zona sur de Israel alcance el mayor grado de tensión en los últimos cuatro años. Hasta el momento once palestinos, entre ellos Jabari, y tres israelíes son las víctimas que se ha cobrado esta reapertura del conflicto en Oriente Medio. En un comunicado, el ejército israelí informaba que “el propósito de la operación ha sido dañar la cadena de mando del liderazgo de Hamás, así como su infraestructura terrorista. Ha sido una operación quirúrgica”. Lo alarmante del ataque es que ha tenido lugar tan solo un día después de que Egipto mediara en la relación entre los grupos armados palestinos e Israel. Un parón acordado tras cinco días de fuego cruzado que esta ofensiva israelí ha echado por tierra sin miramientos.

Es difícil prever lo que acontecerá en los próximos días ya que, por una parte, Israel parece decidido a continuar con la ofensiva mientras que en un comunicado la Brigada Ezedin el Kasam, facción importante del brazo militar de Hamás, afirma que “Israel ha abierto las puertas del infierno”. Si no se llega rápidamente a un acuerdo, se avecina un nuevo conflicto en Oriente Medio que puede desembocar en catástrofe. La razón es el contexto de la región que ha cambiado tras la Primavera Árabe. En la anterior gran ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza, la denominada operación Plomo Fundido, Egipto, gracias a la complicidad de Mubarak, permitió el ataque israelí. El exdictador egipcio era el socio principal del gobierno israelí en la región y representaba a un país que ejerce el punto de equilibrio en el proceso de paz en Oriente Medio: el intermediario entre los intereses de los países árabes y las exigencias de Israel.

Sin embargo, la Primavera Árabe provocó la caída de Mubarak y el ascenso al poder de Morsi, líder de los Hermanos Musulmanes, un presidente islamista que apoya la causa palestina. No obstante, Morsi es consciente del peligro que entraña oponerse a Israel y ha decidido continuar el proceso de diálogo para llegar a una solución pacífica. Ahora, la ofensiva ideada por Netanyahu parece desequilibrar la balanza y plantea la duda de cómo reaccionará Morsi ante esta traición al alto al fuego alcanzado horas antes de la muerte de Jabari. De su posicionamiento depende el desarrollo de este conflicto.

Pero, ¿por qué Netanyahu ha decidido pasar al ataque justo ahora? Si volvemos nuestra vista al pasado y recuperamos ciertos factores presentes durante la operación Plomo Fundido, podemos ver que hay ciertos paralelismos entre el contexto de 2008 y el actual.

En primer lugar, un casus belli calcado al de hace cuatro años: poner fin al lanzamiento de cohetes de la franja de Gaza en dirección a territorio israelí.

Por otro lado, la operación de 2008 tuvo lugar semanas antes de que la población israelí fuera llamada a las urnas para elegir al nuevo Gobierno. Se da la casualidad de que en apenas dos meses, el 22 de enero, tendrán lugar las elecciones generales en Israel. Netanyahu, actual primer ministro de Israel, se presenta a la reelección. A lo largo de su mandato se ha encargado de construir una imagen pública de mandatario con mano de hierro, de líder que no duda en realizar ofensivas militares por el bien de su país. Este ataque es un ejemplo más de su decisión a la hora de tomar medidas drásticas contra quienes considera enemigos de Israel y puede contribuir a reforzar esa imagen que su retórica y sus acciones han creado.

Por otra parte, otro factor que se debe tener en cuenta es la reciente reelección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos, un país que históricamente ha apoyado sobremanera a Israel. Durante la campaña electoral la situación en Oriente Medio parecía más tranquila y en Estados Unidos el foco estaba puesto en la batalla por la presidencia, dejando a un lado el proceso de paz en Oriente Medio. Sin embargo, esta desestabilización del conflicto ha tenido lugar tan pronto las elecciones han terminado. En definitiva, ¿extrañas coincidencias o un plan ideado por Netanyahu?

Borja Tabeayo

@Tabe9

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