APRENDER A DECIDIR: LA OTRA CARA DE LA CRISIS

Una reflexión de Asier Sannio para ColumnaZero (Foto: Alicia Martín)
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Una reflexión de Asier Sannio para ColumnaZero (Foto: Alicia Martín)

Aprender. Bonita palabra. Simple, directa, pero compleja al mismo tiempo. Proviene del Latín apprendehere, cuyo significado inicial era “coger algo con fuerza, apoderarse de algo” y que posteriormente a pasó a usarse como «captar algo nuevo por la mente o el espíritu”, «perseguir el conocimiento». Profundo, ¿No os parece? Suena bien eso de decir que pasamos la vida «persiguiendo el conocimiento». Conseguirlo es algo más complicado.

Y, ¿Qué hay de la palabra crisis? Se utiliza para referirse a una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución. Se ha hablado largo y tendido sobre la crisis, sobre cómo afecta a nuestra sociedad, a los trabajadores del presente y del futuro. Existe un sentimiento generalizado de incertidumbre ante el porvenir, ante un destino incierto para los miles de jóvenes que buscan una oportunidad para demostrar su valía.

Las reacciones son variadas: muchos se desesperan, tiran la toalla ante lo que definen como una batalla imposible donde la ley del más fuerte se impone sobre aquellos poco afortunados de no disponer de buenos contactos. Sin embargo, la necesidad también agudiza el ingenio y la creatividad. Este es el caso de Enzo Vizcaíno, un periodista más que preparado que actualmente se encuentra en paro y que ha decidido componer una canción con su Currículum Vitae.

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Pero, ¿Por qué no afrontar la crisis como un cambio, una «evolución de la realidad»? Créanme cuando les digo que entiendo perfectamente la frustración de levantarse por la mañana y sentirse inútil, pensar que has tirado a la basura todos esos años de estudio y esfuerzo. Sin embargo, ese sentimiento de nulidad es completamente erróneo y autodestructivo.

Ya lo dice la conocida frase, «somos tan pequeños como nuestros miedos y tan grandes como nuestros sueños». Pensemos en todo lo que hemos conseguido hasta ahora, en cómo superamos aquel examen imposible, en lo que aprendimos ayer, lo que estamos aprendiendo hoy y lo que aprenderemos mañana. ¿Hay algo que no os gusta de vuestra vida? Luchad para cambiarlo. La vida es un cambio constante, una evolución de nuestro entorno pero también de nosotros mismos . Solo así, aprendiendo y decidiendo conseguiremos aquello que nos proponemos.

Os dejo con un texto que, por casualidad, llegó a mis manos hace años, cuando aún estaba en el colegio. En aquel momento no me di cuenta de la importancia de sus palabras, pero por alguna razón decidí conservarlo. Creo que fue una buena decisión:

Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar.

Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas.

Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.

Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis. 

Decidí ver cada noche como un misterio a resolver. 

Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.

Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar.

Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera.

Ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino dejar de subir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien «Amigo».

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, «el amor es una filosofía de vida».

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente.

Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas.

Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar.

Ahora simplemente duermo para soñar.

 

Asier Sannio

@asannio

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